Cómo educar a un perro consentido

Perro consentido. Cómo evitar que tu perro sea un caprichoso.

Perro consentido

Aunque es necesario que atiendas a tu perro, si siempre está sobre ti pidiendo que juegues o le des comida, si hace berrinche cuando no estás y destroza tu casa, o ladra día y noche, entonces tienes un perro consentido que piensa que debes estar a su disposición las 24 horas. Es tiempo de corregir la situación.

La relación del hombre con el perro se basa en la adoración incondicional que el can profesa a su amo humano. Toda su vida gira a tu alrededor y tu perro intentará hacer cosas que te agraden todo el tiempo y llamar tu atención, aunque tenga que pasarse el día entero ladrando o dando saltos acrobáticos. Por lo tanto, lamentablemente eres culpable de que tu perro sea un consentido destrozón.

Es cierto que no es fácil equilibrar el cariño y la dedicación que brindas a tu perro, cuando él tiene esa carita adorable y constantemente te da muestras de su cariño. Pero debes marcarle los límites cuando ya comienza a entender, porque es natural que hurte tus zapatos y salga corriendo con ellos para que lo persigas por la casa, es divertido para él, pero cuando va creciendo debe entender que no es aceptable su comportamiento y que debe conformarse con sus juguetes, de lo contrario, demandará cada día más atención.

Cuando tu perro muestre comportamientos caprichosos como ladrar todo el tiempo, pedir que lo saques a cada rato o subirse a la cama, no ayudarás a la situación si le gritas o lo castigas por sus actos, sino que estarás dándole a entender que esa es la forma de conseguir tu atención. Si lo ignoras cuando su comportamiento no es adecuado, verá que no consigue su objetivo y buscará otra forma de lograr respuesta.

Trata de orientarlo hacia el comportamiento correcto, elogiándolo cuando está tranquilo o cuando juega con sus propios juguetes en lugar de robar tus pertenencias.

Sácalo a pasear diariamente, esto no solo estrechará los lazos afectivos, sino que le permitirá descargar energía y se mantendrá más tranquilo en casa.

Evita los juegos bruscos con tu mascota, esto puede hacerle pensar que es la forma correcta de relacionarse. Hazle caricias en la cabeza para saludarlo o mimarlo, las caricias los calman y contribuyen a que esté feliz y tranquilo.

No le des probaditas de tu comida, esto no solo hará que se vuelva un molesto consentido y no te deje comer en paz, sino que atenta contra su salud, ya que no es el tipo de comida saludable para tu perro. En cambio, puedes invertir en comprarle el mejor alimento de perros que puedas pagar y darle la porción adecuada a su tamaño el número de veces que corresponda a su actividad. Un perro saludable, es un perro feliz y educado.