Enfermedades bucales en los perros, cómo prevenirlas

Descubre cómo prevenir las enfermedades bucales en los perros.

Enfermedades bucales en los perros, cómo prevenirlas

Los perros al igual que los demás animales, pueden experimentar una serie de enfermedades bucales que se deben en la mayoría de los casos a la falta de aseo. Dichas enfermedades pueden ser: acumulación de sarro, gingivitis, pérdida o fractura de piezas dentales, etc.

En la mayoría de los casos, el perro presenta una serie de síntomas característicos que pueden alertar sobre la presencia de una de estas enfermedades: salivación excesiva, dientes fracturados, laceraciones en la boca, abscesos, inflamación de las encías, sangrado, halitosis, etc.

Es aconsejable consultar con el veterinario ante la aparición de algunos de los síntomas antes mencionados, para que determine si el problema está en una pieza dental dañada, se debe a exceso de sarro o existe algún tipo de infección bucal.

Tanto en el tratamiento de las enfermedades bucales como en su prevención, la higiene juega un rol fundamental. La alimentación del perro puede producir acumulación de placa bacteriana sobre la dentadura de tu perro, por lo que debemos ayudarle a removerla.

Para ello puedes cepillar la boca de tu perro una vez por semana, pero sin emplear pastas, pues pueden provocarle irritaciones o puede ingerirlas. Cuando el perro es cachorro puedes limpiar sus dientes y encías con una gasa envuelta en el dedo.

También existen en el mercado algunos productos para la higiene bucal de los perros. Como los juguetes de cuerdas que el perro puede morder al tiempo que limpian entre sus dientes como si fuesen cepillos. También existen alimentos diseñados para que limpien los dientes del perro. Si no puedes obtener ninguno de los productos para limpieza de la dentadura de tu perro, puedes probar con un trozo de pan duro, que ejercerá una abrasión sobre la placa bacteriana, semejante a como lo hace el alimento para perros.

Es muy importante evitar que se forme sarro en la dentadura de tu perro, ya que es la puerta de acceso a otras enfermedades como la gingivitis (inflamación de la encía). La acumulación de sarro se extiende a la corona y la raíz, penetrando en el alveolo dentario, lo cual ocasiona la periodontitis, que produce la alteración en la estabilidad dental y la pérdida de alguna o todas las piezas dentales.

Las enfermedades bucales no sólo afectan la boca y la calidad de vida del animal, sino que también pueden afectar a otras zonas del cuerpo provocando problemas cardiovasculares, entre otros.

En estos casos, el tratamiento también consiste en la higiene de la boca, pero a nivel profundo y lo debe realizar un veterinario calificado, empleando anestesia para la operación. Este tratamiento se debe continuar con un programa de higiene en el hogar, que consistirá en cepillados dentales diarios, o por lo menos dos o tres veces semanales.

Es importante señalar que en ocasiones, las enfermedades bucales se pueden deber a lesiones traumáticas ocasionadas por ciertas costumbres de algunos perros como masticar palos, objetos metálicos o piedras. Es aconsejable que vigiles estos hábitos en tu perro y los destierres para preservar su salud bucal.

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