Por qué adoptar un perro en lugar de comprarlo

Adopta un perro y ganarás el mejor amigo, sin necesidad de comprarlo.

Por qué adoptar un perro en lugar de comprarlo

Las mascotas son una gran compañía que comparten la vida con nosotros para aportarnos su cariño ilimitado, su confianza y su alegría. Por ello, cuando pienses en llevar un perro a tu hogar, no compres uno, adopta a un perro de la calle o de un refugio, salvarás su vida y lo harás inmensamente feliz, tanto como él a ti.

Cada año, son miles o millones, los perros que van a parar a la calle porque sus amos ya no los encuentran graciosos, o porque no pudieron adoptar el comportamiento que se les exigía, o simplemente porque no tienen ganas de cuidar de ellos. Tanto si adoptas un perro callejero, como si te acercas a un refugio o protectora, estarás dándole una segunda oportunidad a un ser que ya ha sufrido el desprecio humano.

La adopción de perros en un refugio cuenta con algunos beneficios. En ella puedes encontrar una gran variedad de perros, de raza, mestizos, pequeños, grandes, cachorros y adultos, todos esperanzados y con sus ojitos suplicantes.

Una de las grandes ventajas de adoptar un perro del refugio está en que liberas el espacio para otro perro que lo pueda necesitar. Es cierto que adoptar un perro de refugio tiene un coste, pero es muy pequeño frente al de la compra de un perro de raza.

Los perros abandonados vienen de sufrir situaciones crueles, por lo que te agradecerán infinitamente si les das una segunda oportunidad y les brindas tu cariño.

Tú puedes elegir si deseas un cachorro para criarlo desde pequeñito, o si prefieres saltarte esa etapa conflictiva y adoptar un perro adulto, más tranquilo que se adaptará rápidamente a su nuevo hogar y que pronto aprenderá dónde hacer sus necesidades, sin ocasionarte molestias.

Tener un perro en casa, no sólo es una alegría, también tiene sus beneficios para tu salud, ya que te brinda soporte emocional, es una compañía, cuida tu hogar e incluso podría salvarte la vida en caso de accidente. Los enfermos crónicos experimentan una gran mejoría al convivir con un perro que les brinde su afecto y devoción.

Los niños son los más beneficiados, ya que no sólo tendrán un compañero perfecto para sus juegos, sino que se verán estimulados psicológicamente, mejorando sus habilidades, relaciones sociales y desarrollando el sentido de responsabilidad.

Para quienes viven solos, los perros disminuyen el estrés y la ansiedad, además de oficiar como amortiguadores para las tensiones emocionales. Esta convivencia mejora el comportamiento de las personas, tornándolas más solidarias y más comprensivas con la naturaleza y los animales. También nos ayudan a aumentar nuestra comprensión de la comunicación no verbal, la intuición, además de estimular la práctica de ejercicio físico.

En resumen, si quieres tener una mascota y a la vez mejorar tu calidad de vida, lo mejor que puedes hacer es adoptar un perro callejero o de refugio. Él te lo sabrá agradecer.

Los peligros del hogar que acechan a nuestros perros

En nuestro hogar, son muchos los productos y elementos que pueden dañar a nuestro perro, por eso es importante conocerlos.

Los peligros del hogar que acechan a nuestros perros

Tener un perro en casa es una alegría para toda la familia. Nuestros amigos de cuatro patas, brindan todo su cariño y lealtad, por lo que les debemos cariño y cuidado responsable. Una de las mejores formas de proteger a nuestro perro es eliminando los peligros del hogar que lo acechan.

Cada día utilizamos en nuestro hogar, una serie de sustancias y elementos que pueden resultar peligrosos para la salud de nuestros perros. La mejor forma de protegerlos es utilizar responsablemente cada uno de esos elementos y no dejarlos al alcance de nuestras mascotas.

Peligros en la cocina

El riesgo de envenenamiento en la cocina es importante, ya que tu perro suele pasar mucho tiempo en esta habitación en espera de que algo caiga durante la preparación de alimentos o simplemente acompañando durante las tareas.

Un detalle en el que no solemos reparar, es que, aunque un alimento sea perfectamente comestible para nosotros, eso no significa que lo pueda comer nuestro perro, por el contrario, podría resultarle nocivo, e incluso mortal. Por ello debemos mantener ciertos alimentos lejos del perro.

Lista de alimentos peligrosos para la salud de los perros:

• Granos de café, uvas, pasas de uva
• Chocolate
• Cebolla
• Ajo
• Sal
• Aguacate
• Alcohol
• Té de Ceilán
• Masas de levadura
• Comidas grasosas
• Goma de mascar y bebidas refrescantes que contengan xilitol

El xilitol es un edulcorante con propiedades que lo hacen apto para el consumo de diabéticos y que además, no es fermentado por las bacterias presentes en la boca, por lo que no ocasiona caries y se utiliza mucho en la elaboración de gomas de mascar y refrescos. Esta sustancia puede ocasionar una brusca hipoglucemia (disminución del azúcar en sangre) en nuestro perro, lo que provoca depresión, pérdida de la coordinación o colapso.

Es importante mantener la basura fuera del alcance del perro, ya que estos alimentos, al igual que comida en descomposición u otros elementos, podrían provocar un envenenamiento en nuestro perro.

Peligros de los productos de limpieza e insecticidas

Los productos de limpieza son altamente peligrosos para nuestro cachorro, pueden ocasionar intoxicaciones e incluso una dolorosa muerte, por lo que debemos utilizarlos de acuerdo a las indicaciones del envase y almacenarlos en su lugar.

El hipoclorito de sodio (lejía) puede ocasionarle a tu perro irritación estomacal, vómitos, diarrea, quemaduras severas si lo ingiere. Si lo inhala puede ocasionarle irritación del tracto respiratorio. En contacto con la piel o los ojos, puede provocarle severas quemaduras. Ciertos detergentes pueden tener efecto semejante.

Para evitar accidentes, almacena tus productos de limpieza en un gabinete seguro, fuera del alcance de las mascotas.

Antes de utilizar insecticidas en un hogar con perros u otras mascotas, es conveniente consultar con el veterinario para que nos informe sobre las precauciones que debemos tomar y nos recomiende los insecticidas que resulten menos perjudiciales para nuestro perro. Siempre deben utilizarse como indican las instrucciones del envase.

Los raticidas representan un peligro serio para los perros y demás mascotas. Pueden ocasionar una agonía prolongada antes de la muerte de tu perro. Si debes utilizarlos, asegúrate de colocarlo en sitios a los que tu perro no tenga ninguna clase de acceso y que no vayan a contaminar zonas a las que sí acceda.

Peligros en el baño

Además de los productos de limpieza, el baño suele albergar el botiquín de los medicamentos, por ello debes ser muy cuidadoso con éstos y colocarlos en una gaveta segura. Jamás debes dar medicamentos a tu perro sin consejo veterinario.

Los jabones y dentífricos también pueden enfermar a tu perro, provocándole malestar estomacal, vómitos y diarrea. También el excusado es un peligro para tu perro. Si bien algunos dueños de mascotas, creen que no tiene nada de malo que su perro beba de él, el agua que contiene alberga residuos de desinfectantes, por lo que podría ocasionarle una irritación en el tracto digestivo.

Qué hacer en caso de envenenamiento de tu perro

Si sospechas que tu perro está envenenado, no esperes ni un segundo, llama al veterinario y pide instrucciones. Debes informar al veterinario, si la conoces, la sustancia que provocó el envenenamiento. También necesitará saber, raza, edad y peso del animal, y cuánto tiempo lleva con los síntomas.

Jack Russell Terrier, un perro muy activo

Conoce al Jack Russell Terrier, un perro activo y cariñoso como pocos.

Jack Russell Terrier, un perro muy activo

El Jack Russell Terrier es un perro muy activo y ágil, originario de Gran Bretaña. La raza fue creada por el reverendo John (Jack) Russell, un apasionado de la caza de la zorra, que buscaba mejorar las aptitudes de los perros de caza.

Este perro es alegre y leal, sumamente vivaz y se desempeña maravillosamente como guardián. Por ser tan sociable, es muy sencillo encariñarse con él y siempre está listo para jugar. Es un perro muy activo y ocurrente, por eso es muy empleado en el cine, ya que es sencillo enseñarle a hacer maromas y gracias, pues las hace naturalmente para agradar. Es muy apegado a su dueño y reclama su atención a menudo paseando adorable en dos patas.

De gran inteligencia, estos perros se muestran seguros de sí mismos, pero pueden llegar a hacer diabluras si se los deja mucho tiempo solos, ya que se aburren tremendamente.

Descripción del Jack Russell Terrier

De porte pequeño, entre 30 y 35 centímetros, el Jack Russell puede pesar entre 7 y 10 kilogramos. Su pelaje puede ser de tres clases, pelo liso y pelo duro o semi-duro, con predominancia de color blanco y manchas tostado, marrón o negro, distribuidas principalmente en la cabeza. El cuidado del manto es sencillo, dependiendo del tipo de pelo, requerirá de cepillado o no.

Su cabeza alargada con orejas caídas hacia adelante, tiene una gran vivacidad. Con ojos oscuros y cuello de largo medio, los Jack Russell, tienen un lomo corto, rematado por una cola corta y curvada.

Estos perros necesitan del ejercicio diario debido a su condición física y su adiestramiento es sencillo, siempre están dispuestos a aprender. Necesitan de espacios abiertos para correr libremente, perseguir presas o cavar. Su instinto cazador los hace excelentes atrapando alimañas y roedores. Son inquisitivos y muy curiosos, nunca parecen cansarse.

Esta raza suele ser muy saludable. Cuando se reproduce suele tener de cuatro a seis crías por camada, en una gestación que dura apenas dos meses. Son perros bastante longevos, con un promedio de vida de 15 años.

Por naturaleza tiende a ser ladrador, como todo perro de caza y trabajo. Cuando persigue una presa es capaz de cavar desenfrenadamente y meterse bajo tierra hasta capturarla. También suele cavar para desenterrar huesos. Estas características son muy apreciadas por quienes viven en el campo, pero si tenemos un Jack Russell en un departamento, esto puede significar muchos dolores de cabeza, pues no dejará planta en su maceta y puede molestar a los vecinos con sus ladridos. Por ello no es recomendable para apartamentos, personas sedentarias o mayores, tampoco para familias con niños pequeños, ya que como todo Terrier, no tiene demasiada paciencia con los niños.

El Perro de Canaán, una raza milenaria

Una raza que ha vivido sin necesidad del hombre y que retornó para ayudar a su amo, el Perro de Canaán.

 El Perro de Canaán, una raza milenaria

Una de las razas con historia más curiosa es el Perro de Canaán, una raza milenaria que luego de haber convivido por dos mil años con el hombre, regresó a la vida salvaje en el desierto de Negev. Pero aún más extraño, resulta su regreso al lado del hombre dos mil años más tarde, como perro de guerra en Medio Oriente.

En esta nueva etapa junto al hombre, el Perro de Canaán se convirtió en perro de trabajo, sirviendo para las más diversas tareas, algunas reñidas con los derechos de los animales. Sirvió como: lazarillo, perro de rescate, mensajero y detector de bombas. En la actualidad, también cumple funciones de mascota y los criadores deben lograr mantener la raza sin que pierda cualidades genéticas, por lo cual se mezclan perros domesticados con perros salvajes.

Esta raza es originaria de Israel y descendiente del Perro Pariah, una raza antiquísima, de la cual se han encontrado dibujos en tumbas de más de cuatro mil años de antigüedad. Este perro convivía con el hombre en Palestina, hasta la invasión del Imperio Romano, donde casi desapareció. La mayoría de los ejemplares retornaron a la vida salvaje y algunos permanecieron con el hombre.

Fue el ejército israelí, quien lo retornó al servicio del hombre a mediados del siglo XX, empleándolo como perro guardián, obteniendo un perro resistente y libre de los defectos genéticos que tienen las razas criadas en criaderos.

El Canaán es perfecto como mascota, ya que resulta un gran guardián. Es muy inteligente y fácil de entrenar. Sus cuidados son sencillos, aunque necesita del ejercicio.

Características del Perro de Canaán

El Perro de Canaán posee un manto de largo medio, liso y abundante, pero como todo perro del desierto, su textura es áspera. Su color puede ser blanco, negro, tonos de castaño, blanco y negro. Su cola es larga y peluda. Tiene orejas triangulares de tamaño medio.

La altura a la cruz de los hombros es de 48-58 centímetros en las hembras y 51-67 centímetros en los machos. Con pesos de 16-20 kilos para hembras y 20-25 kilos para machos. Su expectativa de vida ronda los 13 años.

Cómo controlar el temor en los perros

Descubre nuestros consejos para controlar el temor en tu perro.

Cómo controlar el temor en los perros

Siempre tendemos a asociar a los perros con animales valientes y bravíos, capaces de defender nuestro hogar y a nuestra familia, pero esta creencia es un tanto ingenua ya que al igual que nosotros, los perros pueden sentir temor. Y esto no es un defecto grave, como tampoco lo es en las personas, pero es deseable que lo superen, para mejorar su calidad de vida y la nuestra.

Podríamos dividir en dos grandes grupos los temores caninos: el temor a seres vivos (temor social), y el temor hacia objetos inanimados, como tormentas, petardos, vehículos.

Temor social

Los perros pueden temerle a las personas, a otros perros o a otros animales si no recibieron una adecuada sociabilización o si vivieron una experiencia traumática. Esto puede ocurrir si el perro vive aislado y no tiene contacto con personas u otros animales durante el período de sociabilidad o más allá. También aquellos perros que hayan sufrido una experiencia traumática, tenderán a asustarse y huir cuando vean a alguien. Y no necesariamente debe ser la propia persona que los destrató, la que interactúe con ellos.

Temor a objetos inanimados

Los temores hacia objetos inanimados son los más frecuentes en los perros, entre ellos está el temor a los petardos y a los truenos. Este miedo aparece generalmente cuando el perro es cachorro y suele empeorar con el tiempo.

Los perros que experimentan temores a los petardos presentan diversas reacciones, pueden mostrarse intranquilos, temblar, gemir, jadear, hasta experimentar un ataque de pánico genuino. Los perros más sensibles pueden anticipar la llegada de una tormenta o de una situación de petardos y mostrarse intranquilos.

Cómo actuar ante el temor en los perros

Los problemas de temor canino son síntoma de que el perro no se siente bien y por tanto es necesario intentar solucionarlos. Para ello deben ser evaluados correctamente.

Existen algunas técnicas que pueden ayudarnos a controlar el temor de nuestro perro, pero no debemos aplicarlas por nuestra cuenta, sino solicitar supervisión al veterinario. Jamás debemos emplear técnicas basadas en el castigo para educar o corregir los temores de nuestro perro, esto los acrecentaría.

Para enfrentar el temor a los truenos y petardos, tenemos dos técnicas a disposición: una terapia curativa y una terapia paliativa.

Terapia curativa: busca eliminar el temor y para hacerlo, se utiliza la técnica de desensibilización, utilizando grabaciones de truenos y petardos. Esta técnica es compleja y requiere de supervisión veterinaria, aunque no siempre resulta como se espera, incluso puede ocasionar recaídas.

Terapia paliativa: pretende controlar el temor en lugar de eliminarlo. Se trata de controlar la intensidad de la reacción, mediante el uso de medicamentos, que se le administran al perro en el momento en que aparece el estímulo o un poco antes. Esta terapia requiere rigurosamente control veterinario.

Además de las terapias que mencionamos, podemos actuar para reforzar los resultados con simples medidas:

• No acariciar al perro cuando demuestra temor. Porque esto reafirma la conducta temerosa.
• Acariciar al perro cuando no muestra miedo. Es conveniente aprovechar los momentos en que la tensión afloja y el perro se relaja, para acariciarlo. Con esto le estamos indicando que es más beneficioso no mostrar temor.
Permitirle la retirada. Es una tendencia natural que el perro busque dónde esconderse cuando siente temor. En ese caso debemos dejarlo permanecer donde se siente a salvo (debajo de la mesa, la cama, detrás del sofá, etc.). no es buena idea forzarlo a salir, esto lo pondría más asustado.

Coprofagia canina, un problema con varias causas

Conoce las causas de la coprofagia canina y cómo puedes evitar esta desagradable conducta.

Conoce los secretos de la coprofagia canina, un problema de diversas causas.

Si has tenido un perro durante algún tiempo, seguramente alguna vez te topaste con la desagradable costumbre de comer heces. Este hábito que nos disgusta se conoce como coprofagia canina y puede tener diversos motivos, que no necesariamente se vinculan con que nuestro perro sea un sucio y disfrute con la suciedad.

Para comenzar, diremos que las hembras suelen practicar la coprofagia cuando tienen cachorros, es un método eficiente de eliminar las materias fecales de la cama y una forma sencilla de obtener nutrientes seguros. ¿Qué queremos decir? Que son nutrientes libres de enfermedades y parásitos, porque son los deshechos de sus propios cachorros.

A diferencia de los humanos, los perros conocen sus necesidades nutricionales perfectamente y siempre tratarán de cubrirlas con los recursos que tienen a su alcance. Por eso no podemos calificar de “cochino” a nuestro perro por comer excrementos, lo que seguramente está haciendo, es proveerse de las proteínas que necesita y que no puede obtener de otra forma, porque su dueño no es capaz de notarlo hasta que los síntomas sean evidentes. Es decir, cuando el daño ya está hecho. Por ello, nuestro perro resolverá el problema de la mejor manera posible, procurándose proteínas rápidamente.

El perro utiliza su nariz para localizar los nutrientes que necesita tanto en casa, como en el jardín o en la calle, durante sus paseos. En cuanto haya localizado lo que busca, no dudará en ingerirlo sin culpas. A menos que lo reprendamos.

Consecuencias de la coprofagia canina

El comer excremento, no sólo es un hecho desagradable para los humanos, sino que puede tener consecuencias negativas para la salud del animal, ya que puede adquirir enfermedades o parásitos.

El excremento de gato u otro animal, puede contener elementos contaminantes, entre ello:, parásitos, virus, bacterias, hongos, etc. Por ejemplo, podría infectarse con toxoplasmosis (al comer excremento de gato o de otro animal). Si come excremento viejo, puede ingerir larvas de moscas, hongos, bacterias, etc. La hepatitis y la parvovirosis, se pueden transmitir de esta forma.

En general, son los cachorros los que presentan esta conducta, que luego van abandonando paulatinamente. Aunque hay casos en que la condición se mantiene por más tiempo o incluso, empeora.

Los excrementos de otros perros les resultan atractivos cuando el perro presenta problemas hepáticos o renales, con lo que no lograrían digerir correctamente los alimentos, por lo que dichas sustancias pasarían directamente a las heces.

Causas de la coprofagia canina

Trastornos de salud: incluye insuficiencia pancreática, síndrome de mala absorción de nutrientes, infección intestinal, etc.
• Falta de proteínas: quizás la comida que el perro está consumiendo no tiene suficientes proteínas o no las digiere completamente.
Forma de llamar la atención: algunos perros se aburren y tratan de llamar nuestra atención de esta forma desagradable.
Conducta aprendida de otro perro de la casa.

La mejor forma de controlar esta conducta es no darle oportunidad de que coma excremento. Una forma práctica es colocarle un bozal cuando lo saquemos a pasear. Si come sus propias heces, debemos recogerlas antes que pueda comerlas.