Perros tuneados, una moda que incomoda

Descubre lo que se oculta tras los perros tuneados, una moda que incomoda al mejor amigo del hombre.

Perros tuneados, una moda que incomoda

Todos aquellos que tenemos un perro como mascota, siempre queremos tener a nuestro perro bien cuidado y aseado. Es por eso que solemos llevarlo a la peluquería canina o al veterinario para que le den un buen baño y recorten su pelo y uñas. Pero esta sana costumbre puede ser llevada al extremo, como es el caso de los perros tuneados, una moda que incomoda y produce mucho sufrimiento a los perros.

Comenzó en China y Japón, pero rápidamente se extendió a Europa y Estados Unidos, lo que ha creado muchas polémicas justificadas. La moda de los perros tuneados a llevado a los dueños de perros a dejar volar sus fantasías hasta extremos que rozan la locura. En su afán por sobresalir de sus congéneres, los dueños de estos perros tuneados, no se detienen ante ningún obstáculo para lograr que su perro se destaque entre los de sus vecinos o conocidos.

Perros tuneados

El fenómeno de los perros tuneados y sus consecuencias

Esta moda creada por los estilistas y amantes del arte canino, ha engrosado los bolsillos de muchos de estos especialistas en la belleza perruna, en detrimento de la calidad de vida de estos pobres perros ricos.

Es que no cualquiera puede darse el lujo de transformar a su perro en una tortuga ninja o en un caracol multicolor. Estos tratamientos de “belleza” cuestan mucho dinero.

Vemos entonces que el afán de sobresalir de algunas personas y la codicia de otras, toma nuevamente como rehenes a los mejores amigos del hombre, quienes estoicamente soportan la tortura y continúan profesándonos el amor incondicional de siempre.

Es para sentir culpa ajena. Estos tratamientos de tinturas, cortes y apliques de cabello para transformar a los perros en algo que no son, si bien se realizan con tinturas especiales y productos de la mejor calidad, que supuestamente no ocasionarían daños a los canes, no dejan de ser una tortura cruel.

En primer lugar, cambiar el aspecto de un perro tiene consecuencias psicológicas para el mismo. Los perros emplean el sentido de la vista para reconocerse entre sí, además de reconocerse a sí mismos. Los cambios que esta moda produce en sus pelajes son drásticos. Además debemos tomar en cuenta todos los demás artilugios empleados, que ocasionan incomodidades y daños al perro por ser elementos antinaturales que deben soportar. Es muy difícil imaginarnos durmiendo tranquilamente en su cama al perro pavo real de la foto de abajo.

Si a esto le sumamos las largas horas que debe tomar esta clase de transformaciones, los perros tuneados no deben tener una vida fácil. Tal como no la tuvieron en el siglo XVIII las mujeres que se sometían al martirio para llevar sus hermosos peinados altos.

Perros tuneados

Perros tuenados

Perros tuneados

Perros hipoalergénicos, verdad o mito

Conoce la verdad sobre los perros hipoalergénicos, verdd o mito.

Perros hipoalergénicos, verdad o mito

Todos tenemos un pariente o amigo alérgico y conocemos la serie de inconvenientes que esto genera en el transcurso de su vida. Las personas que padecen alergias deben acomodar su estilo de vida a sus posibilidades y evitar a toda costa los agentes alérgenos, ya que es la única medida eficiente para evitar los ataques. Una de las alergias que mayores frustraciones provoca es la alergia a los animales, entre ellas, la alergia por los perros, pues nos priva de su valiosa compañía. Pero desde un tiempo a esta parte, los criadores afirman haber logrado algunas cruzas especiales y haber conseguido perros hipoalergénicos. Descubre si es verdad o mito, esta afirmación.

Muchos criadores afirman que existen algunas razas más seguras para las personas con alergias, pero a decir verdad, no hay pruebas que demuestren tal afirmación. Según los expertos, no existen razas hipoalergénicas, sino predisposición de las personas para que esto ocurra.

Sí existen casos en que algunos pacientes alérgicos tienen una mayor tolerancia por determinadas razas, o en ocasiones pueden tolerar a ciertos perros. Pero esto es fruto de factores circunstanciales. Expliquemos esto mejor. En cierto entorno, un paciente alérgico puede tolerar a un perro, pero al cambiar las condiciones ambientales, puede ocurrir que ya no lo tolere. Esto puede deberse a que se encuentren en un ambiente con menor carga de alérgenos, por lo que el organismo del alérgico está más libre de presiones y puede afrontar el ataque de los alérgenos del perro de mejor forma. Si ese equilibrio precario que el paciente logró se ve alterado, su tolerancia desaparece. Por tanto, no podemos generalizar su situación a todos los pacientes alérgicos, ni siquiera a toda la vida de este paciente.

Sabemos también que todas las personas son diferentes y lo que a unos les hace bien, a otros les hace daño, por lo que habrá algunas razas de perros que sean más toleradas por algunos y otras que lo sean por otros.

Cómo funcionan los mecanismo de la alergia en los perros hipoalergénicos

En general, el agente alérgeno en los perros está en una proteína que se encuentra en la caspa, en las excoriaciones de la piel y en la saliva.

Para la mayoría de las personas los alérgenos más conflictivos provienen de una proteína que se encuentra en la saliva y la caspa así como las excoriaciones en la piel del perro, producida por las glándulas sebáceas. Algunas razas secretan menos alérgenos de este tipo que otras, por lo cual se las considera hipoalergénicas.

Entre las razas hipoalergénicas encontramos aquellas que pierden menos pelo, pues supuestamente, los elementos alérgenos que mencionamos antes, se adhieren al pelo y son liberados con la caída del mismo. Por lo que el perro que suelta menos pelo, libera menos alérgenos al ambiente. Esta teoría no está demostrada.

Incluimos una lista de los perros que están considerados como hipoalergénicos para que sirvan de guía para una posible adquisición, pero como lo explicamos antes, no existen los perros hipoalergénicos. En el mejor de los casos, podemos dar con alguna raza a la que el paciente alérgico pueda acostumbrarse. Por lo tanto, les recomiendo que si son alérgicos y desean adquirir un perro, antes de efectuar una compra que podría tener malas consecuencias, realicen varias visitas al perro para ver cómo reaccionan y ante la menor muestra de alergia, desechen la idea. No querrán tener que padecer de ataques durante muchos años y tampoco sería justo adquirir el perro y luego deshacerse de él.

Listado de perros hipoalergénicos

• Affenpinscher: No pierde pelo.
• Airedale Terrier: No pierde pelo.
• American Hairless Terrier: Sin pelo. Sin caspa.
• Basenji: No pierde pelo.
• Bedlington Terrier: No pierde pelo.
• Border Collie: El pH del pelo es igual al del pelo humano.
• Bichon Frisé: Recomendado por AKC para personas alérgicas, junto con otras razas.
• Chino Crestado: Posee muy poco pelo, pierde poco pero aun así tiene saliva y caspa.
• Fox Terrier (Wire): No pierde pelo.
• Galgo Inglés (Greyhound): Pelo corto.
• Habanero: No pierde pelo.
• Irish Water Spaniel. No pierde pelo.
• Galgo Italiano: Pelo corto, pelaje simple.
• Kerry Blue Terrier: Pelaje simple, pelo corto, pierde menos.
• Maltés: No pierde pelo.
• Perro de Agua Español: No pierde pelo.
• Perro sin Pelo del Perú:
• Poodle: No pierde pelo.
• Perro de Agua Portugués: No pierde pelo.
• Puli: No pierde pelo.
• Schnauzer: Pelo corto, pierde menos.
• Terrier Escocés: No pierde pelo.
• Terrier Galés: No pierde pelo.
• West Highland White Terrier: Pierde poco pelo.
• Yorkshire Terrier: El pelo tiene el mismo pH que el pelo humano.
• Xoloitzcuintle: Sin pelo pero aun así tendrá caspa y saliva.

Moda canina, ¿capricho o necesidad?

Si eres un fan de la moda canina, tal vez no estás realmente interesado en el bienestar de tu perro. ¿Es un capricho o una verdadera necesidad los que te mueve?

Moda canina, ¿capricho o necesidad?

Una mascota es un animal de compañía que nos hace la vida más feliz y completa, y no tiene nada de malo querer consentirlo de vez en cuando, pero todo tiene un límite. Uno de los puntos más conflictivos de la crianza de un perro es la moda canina y la posibilidad de distinguir entre capricho y necesidad.

Las diversas razas de perros nacieron debido a la búsqueda de sus creadores por tener perros a su gusto, de este modo tenemos perros para el frío, para climas cálidos, perros para espacios reducidos y perros para vivir al aire libre. Esta diversidad es buena, ya que nos permite encontrar un perro a nuestra medida, pero no debemos confundir “necesidad” con “capricho”.

Vamos a aclarar el punto anterior. Está muy bien ponerle una capa en invierno a un American Hairless Terrier, pues seguramente la necesite, pero si durante el verano, continuamos poniéndole capa, eso puede catalogarse de capricho o abuso, pues no la necesita. Del mismo modo, un Husky Siberiano, no necesitará vestuario en ningún momento del año, pues esta raza fue creada para resistir las condiciones de intemperie en las regiones árticas.

Muchas veces, los dueños de perros y otras mascotas, tenemos la tendencia a sobreproteger a nuestra mascota y nos olvidamos que ellos pueden bastarse por sí mismos, pues la naturaleza los dotó de todas las habilidades necesarias. Otras veces, nuestras mascotas tienen el difícil papel de llenar nuestros vacíos y frustraciones, en ese caso, actuamos con mucho egoísmo al trasladar nuestros deseo a ellos e intentar obligarlos a que los satisfagan.

Tanto la sobreprotección, que es un acto generoso proveniente de nuestros miedos, como las expectativas exageradas originadas en nuestras carencias, son conductas dañinas para nuestros perros. Ambas tienen el mismo resultado, trasladamos nuestros deseos al perro y lo obligamos a cumplirlos.

Moda canina

Claro que es tentador mirar los escaparates de las tiendas de mascotas, con todos los productos que nos ofrecen y esas bonitas prendas, diseñadas para cada época del año y para todas las razas. Pero no nos engañemos, no estamos buscando ayudar a nuestro amado perro, sino satisfacer nuestro consumismo. Les puedo asegurar que a él no le interesa cuál es el último grito de la moda canina, ni tampoco si aquel arnés de Hello Kitty es más anatómico que este chaleco salvavidas de Bob Esponja.

Lo que nuestro perro realmente necesita es mantener cubiertas sus necesidades básicas, que no son muchas, pues la naturaleza, como ya les dije, lo dotó de todo lo necesario para sobrevivir. Brindarle comida, una cama confortable, cuidados y nuestro cariño, es todo lo que cualquier perro puede querer en la vida. De nada sirve que le compremos un juguete súper didáctico si nuestro perro puede pasar el día más divertido de su vida cavando en el jardín o persiguiendo a los gatos del vecindario. Aunque por momentos lo olvidemos, nuestros perros no son humanos, son perros y tienen necesidades de perros. Con nuestro cariño y un poco de atención, les bastará para ser felices.

Entrenamiento del Pit Bull, límites entre utilitario y absurdo

Descubre los secretos del entrenamiento del Pit Bull, así como, los límites entre lo utilitario y lo absurdo.

Entrenamiento del Pit Bull, límites entre utilitario y absurdo

En primer lugar, debemos saber que no podemos entrenar a un perro en contra de su comportamiento natural, de lo contrario, obtendremos resultados desastrosos. En segundo lugar, vamos a distinguir entre educación y adiestramiento. La educación consiste en enseñar a tu perro dónde debe hacer sus necesidades, a no morder tus objetos personales y poco más. El adiestramiento consiste en enseñarlo a sentarse, dar la pata, saltar y demás comportamientos de obediencia, los cuales incluyen el adiestramiento en defensa, sobre el cual haré una precisión en un momento. Pero siempre debemos discernir en el entrenamiento del Pit Bull, los límites entre lo utilitario y lo absurdo.

Para obtener resultados al entrenar a un Pit Bull, debemos comenzar desde que llega al hogar, de lo contrario, será como entrenar a una pared. Estos perros tienen una personalidad muy firme y tienden a ser testarudos, después de todo, son los más poderosos y creen saber lo que está mejor.

Antes de pasar al entrenamiento propiamente dicho, quiero aclarar que el adiestramiento en defensa suele causar más daño que beneficio. Esta clase de entrenamiento innecesario en cualquier raza de perros, suele ocasionar problemas de comportamiento en los perros y muchos de los ataques. Aclaremos que la defensa del territorio, es parte de los instintos de cualquier perro, por lo que no necesitamos reforzar esta conducta, ya que la empleará naturalmente.

Un perro criado en un ambiente equilibrado y con cariño, tenderá a defender a sus dueños y su hogar sin necesidad de que se lo indiquen. Cuando esto no ocurre es porque no existe el lazo genuino entre el perro y su familia humana, ya sea porque recibe maltrato o no se ocupan de él lo suficiente, o porque existe alguna patología en el perro, en cuyo caso, es inútil el adiestramiento. Si obligamos a un perro asustadizo a que defienda el hogar, seguramente reaccione de mala manera. Esto corre tanto para los Pit Bull, como para cualquier otra raza.

Cómo realizar el entrenamiento del Pit Bull

Cómo realizar el entrenamiento del Pit Bull

Como ya dijimos, debemos comenzar a entrenar a nuestro Pit Bull apenas llega al hogar, podemos hacerlo nosotros mismos o recurrir a un profesional. Siempre recomiendo que el propio dueño entrene a su perro, de ser posible, que sea el miembro de la familia que el perro reconoce como líder de la jauría. El entrenamiento por un tercero, puede ocasionar conflictos de obediencia en el perro.

Para comenzar, el primer entrenamiento estará destinado a educar al cachorro para que hagas sus necesidades en un sitio predeterminado, obedezca nuestro llamado, no destroce nuestros objetos personales ni los muebles, que tampoco destroce su cama y demás pertenencias, a pasear con la correa. Cuando hayamos logrado esto, si lo consideramos necesario y el perro se muestra bien dispuesto, podemos enseñarle algún truco como dar la pata, sentarse, saltar, hacer el muerto, rodar por el piso y alguna destreza para el agility, aunque no es necesario que nuestro perro sepa hacer tales cosas, a menos que vayamos a utilizarlo como perro terapéutico o actor.

Pasemos al entrenamiento. Las sesiones deben ser cortas para que el animal no se canse, 10 o 15 minutos es suficiente. Además es conveniente que sean dos o tres al día, para reafirmar los comportamientos. Es buena idea entrenarlo antes de las comidas, de modo que estará más dispuesto a hacer lo que le pidamos y asociará la comida con un premio a su esfuerzo.

En primer lugar debemos llamar la atención del perro, para poder luego darle la orden. Lo llamaremos por su nombre y luego le daremos una orden corta y clara, en tono firme y decidido. Para lograr que el perro asocie la palabra con su significado, es necesario repetir muchas veces cada acción. Cuando el perro haya conseguido el éxito, debemos alabarlo para que lo siente como una experiencia positiva y la próxima vez lo haga bien.

El tono de voz que utilicemos es muy importante, ya que el perro distingue tres tonos básicos: autoridad (voz grave), excitación (voz aguda), inseguridad (voz insegura).

Si vivimos en un apartamento, es probable que nos preocupe que nuestro Pit Bull ladre. Una forma de enseñarle que no debe hacerlo es darle la orden “no”, apenas comienza a ladrar o aullar y sujetarle el hocico con ambas manos. Apenas se calle, lo felicitaremos. Repetiremos este ejercicio cada vez que ladre. Podemos ayudarnos a convencer a nuestro perro ofreciéndole algún juguete que le guste o saliendo de la casa. En el caso del ladrido, no debemos presionar al perro para que no ladre, pues es un acto natural en él y estamos pidiéndole que no lo haga.

No debemos golpear a un perro para educarlo, esto genera desconfianza y rencores. Tampoco sirve mantenerlo atado, el perro necesita libertad de movimientos, como nosotros. Dejarlo afuera, ignorarlo y toda clase de formas de destrato, sólo contribuyen a crear un perro agresivo, que puede fácilmente tornarse agresivo con sus propios dueños. Salvo patologías aisladas, el perro, al igual que las personas, necesita ser tratado con cariño y respeto para desarrollarse plenamente y ser feliz.

Bandeja sanitaria y piedras sanitarias para perros

Una solución al problema de las necesidades fisiológicas de tu perro, la bandeja sanitaria y las piedras sanitarias para perros.

 Bandeja sanitaria y piedras sanitarias para perros

Uno de los temas del cuidado de perro que siempre trae complicaciones, son sus necesidades fisiológicas. Muchas veces vemos perros que deben permanecer todo el día aguantando hasta que su amo llega al hogar y lo saca, a veces a dar largos y agradables paseos, pero otras veces, les toca una escapada furtiva y de nuevo al cautiverio. Para solucionar este problema, tenemos la bandeja sanitaria y las piedras sanitarias para perros.

No es conveniente ni caritativo pedir a nuestra mascota que haga sus cosas sólo una vez al día, al menos necesita hacerlo tres veces, por eso debemos brindarles alternativas que les permitan evacuar sus necesidades biológicas mientras sus amos no están en casa. También pueden utilizarse como una alternativa al mal clima, cuando llueve mucho o nieva.

La bandeja no sólo permite al cachorro hacer sus cosas sin salir al exterior, sino que evita la diseminación de los parásitos intestinales, ya que no llegan a estar en contacto con la tierra, lo cual les impide completar su ciclo vital.

Es muy fácil acostumbrar al perro al uso de la bandeja y las piedras sanitarias, las mismas contienen sustancias que los atraen. Una vez que se ha acostumbrado, adquirirá rutinas y hábitos higiénicos, preferirá que la bandeja esté siempre en un mismo sitio, lo cual nos garantiza que no elegirá cualquier rincón de la casa para hacer lo suyo. También es probable que nos avise cuando la bandeja no está en condiciones, con lo cual no tendremos que estarla revisando constantemente, pues él lo hará por nosotros. Muchos perros tienen preferencia por una u otra marca de piedras, por lo tanto, siempre que esté en nuestro presupuesto, le permitiremos elegir cuál marca prefiere.

Características de las bandejas sanitarias y piedras sanitarias

Las bandejas sanitarias vienen en diferentes materiales, aunque el más empleado es el plástico, por su facilidad de limpieza, su liviandad y su bajo coste. Tenemos además bandejas permanentes y bandejas desechables, optaremos por la que más nos convenga.

La bandeja puede ser para piedras sanitarias o para toallas absorbentes, de acuerdo a nuestras preferencias y las del perro. Si la bandeja es para piedras, deberá tener paredes laterales más altas, para que las piedras no se salgan de la bandeja. Si por el contrario, optamos por una bandeja para toallas, será casi plana y tendrá preferentemente una rejilla sobre la toalla, para evitar que el perro la rasque antes o después de hacer sus necesidades.

Ubicaremos la bandeja en un sitio calmado de la casa, para que el perro pueda utilizarla con tranquilidad, debe ser de fácil acceso. Si tenemos balcón o terraza, son buenas opciones, pero si el perro es pequeño, no tenemos otro sitio o es un cachorro, el baño es el lugar más apropiado. Esta ubicación nos facilita la educación, pues el perro se guía por el olfato y verá que es el mismo sitio que usan las personas de la casa, lo cual es muy satisfactorio para un animal de jauría como él. Se sentirá parte de la familia al compartir el baño como lo haría con otros perros.

Otro sitio que suele utilizarse como emplazamiento de la bandeja sanitaria, por comodidad y la facilidad en la limpieza, es la cocina, pero en lo personal, no estoy de acuerdo con esta costumbre. No olvidemos que es el sitio donde se preparan los alimentos y podría contaminarse con las materias fecales del perro, aún si es muy cuidadoso. Para ser más gráficos. No haríamos nuestras necesidades en la cocina, ¿no?

Tanto la bandeja, las piedras sanitarias como las toallas absorbentes, las podemos adquirir en tiendas de mascotas o en supermercados. Estos productos suelen venir con sustancias neutralizadoras de olores, incluso las bandejas, por lo que no deberíamos tener malos olores si limpiamos a diario la bandeja.

Para la higiene de la bandeja sanitaria, debemos utilizar agua tibia y limpiador de inodoros u otro producto desinfectante. Es conveniente colocar papel periódico debajo de la bandeja por si acaso.

No olvidemos que una bandeja siempre limpia nos evita problemas sanitarios, tanto al perro como a la familia y no deberemos lamentarnos por los malos olores. Pero recuerda que tu perro necesita salir a la calle y hacer ejercicio, aunque tenga sus necesidades biológicas cubiertas.