Adiestramiento del Bulldog Francés

El Bulldog Francés no es uno de los perros más fáciles de adiestrar, pero si te empeñas y le pones mucho cariño, no hay impedimento para que aprenda buenos modales.

En el estatus canino, el adorable Bulldog Francés no está bien posicionado dentro del estándar de inteligencia funcional y de obediencia, apenas ocupa el puesto 58 dentro de un escalafón de 79. Esto significa simplemente, que nuestro querido Frenchie no es muy fácil de educar.

Esto por supuesto no significa que no sea un perro inteligente, ni que tengamos que desistir de su adiestramiento, simplemente, que nos costará mayor trabajo que con otras razas. Además, como con todo perro, la capacidad de aprendizaje depende también de sus características personales y de las de su dueño. Un perro que tiene mayor aptitud natural y tiene un amo que sabe estimular su inteligencia, tendrá un rendimiento muy superior a uno que además de sus pocas dotes, cuente con un amo que no se interesa por ayudarlo.

Quiero precisar antes que de adentrarnos en las cuestiones prácticas, que antes de adiestrar a un perro, es necesario educarlo en las normas de convivencia, pues no pretenderemos enseñarle a sentarse y dar la patita, si no tiene siquiera claro el sitio donde debe hacer sus necesidades.

En segundo lugar, debemos tener en cuenta que para los perros es muy difícil comprender las consecuencias de sus actos, luego de que pasó cierto tiempo. Si deseamos recompensar o castigar a nuestro perro por una acción, es preferible hacerlo mientras dicha acción transcurre, pues de lo contrario, estaríamos dificultando su comprensión de lo que es deseable para nosotros.

Cómo enseñar a nuestro Bulldog Francés dónde hacer sus necesidades

Cuando llevamos a casa nuestro cachorro Bulldog Francés, una de las primeras normas de comportamiento que deseamos enseñarle es dónde hacer sus necesidades. Esta norma, al igual que las restantes normas de convivencia se establecerá por costumbre, lo que implica que deberemos repetir las acciones que deseemos inculcar en nuestro cachorro hasta que se fijen en su memoria.

Para que nuestro Frenchie aprenda dónde debe hacer sus necesidades, ya sea en una bandeja sanitaria, como en la calle, deberemos llevarlo al sitio reiteradas veces, hasta que comprenda que es el sitio para hacer sus cosas y entonces dejará de hacerlas por toda la casa.

Es muy importante recompensarlo por la acción bien realizada, con caricias, elogios y en la primera etapa con alguna golosina canina. La golosina sólo en la primera etapa, pues de lo contrario estará funcionando en contra, pues cuando no la recibiera, sentiría que no actuó bien. El elogio verbal puede mantenerse siempre, pues refuerza la acción bien realizada y mejora los lazos entre el cachorro y su amo.

Pero, ¿cómo hacemos para que nuestro cachorro haga sus necesidades en el sitio que deseamos, si ya las hizo en cualquier parte? Pues no debemos esperar a que haya hecho, debemos anticiparnos y llevarlo al sitio indicado antes que haga sus cosas, así las hará donde debe.

Aunque parezca imposible, podemos anticiparnos a los deseos de nuestro perro. Hay momentos que son más propensos que otros para que quiera hacer sus necesidades, por ejemplo: al levantarse (luego de cada una de sus siestas), antes de acostarse, luego de comer, luego de jugar, estas son situaciones donde es más fácil que nuestro perro tenga ganas de hacer sus cosas.

También podemos observar su comportamiento, si se muestra molesto, si lo vemos buscando un rincón, si da muchas vueltas, estos son indicadores de que siente ganas de hacer sus necesidades. Si lo llevamos al sitio destinado a las necesidades en estas ocasiones, tendremos mayores posibilidades de éxito. Con la repetición, el perro irá comprendiendo que debe hacerlo en el sitio que le indicamos y luego pasará a hacerlo solito.

No es tan difícil como parece, ya que los perros buscan instintivamente el sitio más apropiado para hacer sus necesidades y luego tienden a hacerlas siempre allí. De modo que sólo tenemos que mostrarle cuál es ese sitio apropiado y ellos tratarán de mantenerlo, una vez que hayan establecido su rutina.

Otro detalle que debemos tener en cuenta, es que por lo general, nuestros cachorros, por pequeños que sean, tratarán de avisar que desean hacer sus necesidades, así que está en nosotros aprender a comprender su señal de alerta, para llevarlos al sitio indicado y facilitarles el aprendizaje.

En caso de que elijamos una bandeja sanitaria, es necesario el mantenimiento adecuado de la misma, pues de nada nos sirve quejarnos de que el perro no la utiliza, si olvidamos limpiarla a diario y retirar las materias fecales lo antes posible. Aunque no parezca, los perros tienen hábitos de higiene y el mantenimiento del sitio para sus necesidades es uno de ellos. Si la bandeja esta sucia, el cachorro buscará otro lugar donde hacer lo suyo.

Si optamos por sacar a nuestro cachorro a la calle, deberemos llevarlo siempre con correa, esto evitará accidentes y complicaciones. Además debemos recordar siempre llevar bolsas para recoger los “residuos” dejados por nuestra mascota, es nuestra responsabilidad y debemos hacernos cargo de ella, en lugar de ensuciar la ciudad.

Es muy importante aprovechar el paseo al “baño” para que nuestra mascota ejercite, por tanto, no limitemos la salida a sus necesidades. Para que resulte una experiencia agradable que desee repetir, no concluyamos abruptamente el paseo en cuanto haya hecho lo suyo. Debemos hacer el esfuerzo de caminar o jugar un rato más con ella, así querrá repetir el paseo.

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