Fox Terrier Chileno, un perro sin su rabo

El Fox Terrier Chileno es la primera raza canina desarrollada en Chile. De talla pequeña y carácter nervioso, este perro es valiente y algo agresivo. Es una excelente mascota y perro de guardia.

El Fox Terrier Chileno o Ratonero es la primera raza de perros creada en Chile. La otra raza de ese país es el Ovejero Magallánico. Esta raza se originó en el siglo XIX y es el producto de las mezclas de Fox Terrier inglés y de los perros naturales de la región.

Es un perro territorial y puede mostrarse agresivo con los desconocidos, tanto en el hogar como en la calle. Su temperamento es tímido, nervioso y es muy devoto de su dueño. Es obediente y fácil de educar.

Debido a su extremo nerviosismo, estos perros experimentan temblores constantes, los que causan la impresión de que el perro siente frío o de que es muy frágil. Pero es una condición engañosa.

El pelaje es mayoritariamente blanco, con manchas de color negro o café en la cabeza. Puede también presentar algunas manchas en el lomo.

Sus patas largas y finas le permiten desarrollar grandes velocidades en la carrera y también le facilitan el salto. A la vez le otorgan una apariencia felina, la cual se ve reforzada por su costumbre de saltar de alturas considerables sin dañarse.

Este perro fue desarrollado para la caza menor y para animal de compañía. Son inquietos y ladradores, pero leales y valientes. Como mascota resulta excelente y cariñoso.

Características del Fox Terrier Chileno

Es un perro de tamaño medio, compacto y bien proporcionado, con apariencia elegante. Su pelaje corto es tupido. Posee una peculiaridad en sus colores, las manchas que presenta son simétricas.

Una de las particularidades de esta raza es el anurismo (cola corta o ausente) que aparece frecuentemente.

La cabeza tiene forma perada triangular, más ancha en la base, afinándose en la punta. La frente es casi plana, con un stop poco marcado. El hocico es largo y presenta una trufa bien desarrollada, que será de color negro, excepto en ejemplares color fuego o chocolate, a los que les corresponde la trufa color chocolate. La mordida es en tijera. Los ojos son almendrados y pequeños, de color oscuro. Las orejas insertadas en alto, son pequeñas y se mantienen erectas.

El cuerpo es compacto, musculoso y bien formado, con el cuello medianamente largo, algo arqueado. El rabo tiene implantación baja y suele cortarse en la segunda vértebra. Aunque es frecuente el nacimiento de ejemplares sin cola (anuros).

Las patas anteriores son rectas y paralelas. Las manos son compactas con almohadillas desarrolladas. Las patas traseras son musculosas con pies de liebre.

Los machos alcanzan una altura de 32 a 38 cm y las hembras de 28 a 35 cm; con pesos de 6 a 8 kg (machos) y 5 a 7 kg (hembras).

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